ExposicionesAranburu Jauregia

XABIER OBESO - EN BUSCA DE LA LUZ INTERIOR

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XABIER OBESO - EN BUSCA DE LA LUZ INTERIOR

Tolosa 20400 Gipuzkoa

BUSCANDO LA LUZ INTERIOR

Pensar es aprender de nuevo a ver,

dirigir la propia conciencia,

hacer de cada imagen un lugar privilegiado.

Albert Camus: ‘El mito de Sísifo’  

El pintor y grabador Xabier Obeso (Errenteria, 1952) tiene tras de sí una dilatada trayectoria artística y forma parte de ese grupo de irreductibles que, a pesar de la presión imperante desde la segunda mitad del siglo XX, nunca renunciaron a la figuración. En el curso de su trayectoria, Obeso ha ido explorando diferentes caminos que ha ido abandonando cuando cree haberlos recorrido hasta agotarlos, para buscar nuevas temáticas y nuevas formas expresivas. En sus inicios podríamos hablar de un surrealismo poético o  realismo mágico según el concepto acuñado en 1925 por el crítico alemán Franz Roh. Siguió una fase en la que se interesó por las relaciones interhumanas y la convivencia social. Representaba los conflictos sociales mediante cruces o aspas de diferentes colores trazados sobre sus figuras. Más tarde no quiso quedarse en la constatación de la existencia de esos conflictos, sino intentó ver cómo podrían superarse. Entró así en una fase que podríamos llamar realismo filosófico, que bebe tanto de la filosofía, como del pensamiento junguiano o los clásicos de la gnosis.

 El artista ha creado una serie de símbolos recurrentes que constituyen un verdadero hilo de Ariadna para entrar en su obra. Junto a los ya existentes en su etapa anterior, como las basílicas barrocas como reflejo de espiritualidad;  el mar, agua primigenia que además de representar el inconsciente nos recuerda que todo fluye y refluye, función que reviste también el péndulo; o el haz de luz de la iluminación, aparecen la esfera que simboliza el conocimiento universal y la consciencia de pertenecer al todo; las aguas subterráneas que nos recuerdan el principio de la correspondencia, el arriba/abajo y lo invisible para nosotros; el triángulo, emblemático para Kandinsky y  los herméticos, masculino con el vértice hacia arriba, femenino si hacia abajo, ying y yang, santuario de regeneración; la montaña de la sabiduría, aquí al fondo de uno de los cuadros. Pero no basta con lanzar con un cubilete estos símbolos para crear un relato, el cuadro debe tener su propia belleza intrínseca. Xabier Obeso prepara el soporte de madera con un trabajo gestual a base de yeso y polvo de mármol. Su paleta ha cambiado y se ha vuelto más luminosa. Hay algo de musical y evanescente en su pintura, con efectos sutiles como de acuarela japonesa: lo visto por lo intuido, lo percibido por lo introspectivo. Domina el azul celeste que impregna el cuadro de un recogimiento solemne y atrae al espectador hacia el infinito, despertando en él la nostalgia de lo Puro y del Fin Último.

El pintor crea una atmósfera que se encierra sobre sí misma, como una imagen que al mismo tiempo se oculta y se desvela. Hay como un querer ir más allá de la pintura y del soporte, sus cuadros son como un poema lírico que se recita en voz baja.

Xabier AURTENETXE

Crítico y comisario de arte, Múnich (Alemania)

 

VISITAS GUIADAS: Sábados a las 18:30

 

Información
17/01/2020 - 29/02/2020
17:30 - 20:30
Periodicidad: Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado
Aranburu Jauregia
Cómo llegar